Coldplay y su nuevo disco Mylo Xyloto : Dos Mundos a medias

Coldplay y su nuevo disco Mylo Xyloto: dos mundos a medias

El nuevo disco de Coldplay llega a las tiendas esta semana, presentado en un concierto que tendrá lugar en la plaza de toros de Las Ventas de Madrid, y que será retransmitido en directo por Vevo y Youtube a todo el mundo. El título del álbum, Mylo Xyloto parece estar en un limbo artístico en el que se encuentran los mismos integrantes de la banda británica. Y es que son muchas las diferencias entre este nuevo trabajo y sus anteriores álbumes.

Como no podría ser de otra forma, el lanzamiento de su primer single se vio envuelto en la polémica que surgió por el parecido que contiene Every Teardrop is a Waterfall con el mítico Ritmo de la Noche de Mystic. A pesar que Chris Martin reconoció la inspiración escuchando ese tema, es inevitable pensar que no es necesario jugar ni tan siquiera a la confusión, ni el homenaje ni cualquier otra excusa. O por lo menos eso esperas de un artista de primer nivel. No se puede ser a medias. La canción es brutal y el resultado mejor de lo esperado. Pero es que ya nos pasó algo parecido con Viva la Vida y Joe Satriani… Así que suma y sigue, para bien o para mal.

El disco está producido por tres ingenieros de renombre, Markus Dravs, Daniel Green y Rick Simpson, pero además, Brian Eno, productor de los últimos trabajos de la banda, ha participado como arreglista y compositor. Y es evidente la influencia de estos tres estilos en la producción musical. El resultado es un disco lleno de sonidos, estilos, matices de primer nivel y un ambiente que resulta increíble, pero probablemente, también es el disco que más ha olvidado la esencia de la banda británica. Más sinfónico todavía que su anterior trabajo, Viva La vida, publicado en 2007, Mylo Xyloto nos descubre una banda con más fondo musical pero más falto del aliento fresco que encontramos en The Hardest Part, Lost o el mismo Viva la Vida. Si bien es cierto que el segundo single del disco Paradise, pueda recordar a trabajos como Clocks o Speed of Sound, como reconoció la prestigiosa Bildboard, este disco es una excelente obra de estudio, que demostrará su potente directo en las Ventas para el mundo, por la ventana de Internet el próximo 26 de octubre. Como ya adelantamos, las entradas para el concierto se agotaron en apenas una hora pero gracias al acuerdo que American Express tiene con Vevo y Youtube, lo podremos seguir desde nuestro salón y encima, podremos fumarnos un cigarrito si nos apetece.

También contiene el disco una colaboración de lo más especial: Rihanna. La reina de la confusión ha colaborado en la canción Princess of China, en un intento por fusionar ambos estilos. Lo cierto es que el resultado es un tanto mediocre porque no se puede convencer cuando ambos representan a medias el primer nivel de la música internacional actual. No es lo mismo unir a Rihanna y Coldplay que a Bowie y Turner, y claro, el tema al final parece hecho por los productores. El intento gustará porque ya se sabe que cuando un grupo se convierte en marca, vende humo y lo vende caro.

Algunas canciones del disco como Major Minus o A Hopefull Transmission nos demuestran que siguen haciendo canciones muy buenas y en donde sabe a Coldplay en cada acorde de los temas. Por otro lado, las baladas de este disco quizás sean un poco más blandas o más vagas, como son Ufo y Vs Against the World.

Por lo demás el disco es notablemente más directo, con baterías mucho más potentes y con unas guitarras y bajos mucho más eléctricos y poderosos que nunca. Aparecen también más bajos y bombos eléctricos, y es que también quieren que bailes con ellos en las discotecas.

Puede que sea su manera de evolucionar, puede que haya demasiadas personas alrededor de cada trabajo de la banda, pero el caso es que cada disco suyo, cada vez es más complejo. En este nuevo álbum, que musicalmente es excelente, podemos echar en falta la naturalidad a la que Coldplay nos tenía acostumbrados, y que probablemente sea su mejor rasgo. Pero de alguna forma quizás Coldplay necesite de esa seguridad que le da trabajar con cuatro productores distintos, con ayudas en los arreglos y en la composición y en busca de una evolución más guiada que encontrada por sus propios medios. Y esa falta de naturalidad se percibe en el disco.

Ventas

Miles Leonard fue quien fichó al grupo para la discográfica Parlophone-EMI en 1996. Desde entonces, Coldplay ha vendido más de 50 millones de discos en todo el mundo, han ganado siete premios Grammy, 6 Brit Awards y 4 premios MTV. Este es el quinto álbum de estudio de la banda tras sus anteriores trabajos Parachutes (2000), A Rush of Blood to the Head (2002), X&Y (2005), y Viva La Vida or death and All his Friends (2008).

Chris Martin

Coldplay nació en los pasillos de la Universidad de Londres, en el año 1996. Chris Martin, voz, teclado y compositor de la banda ha sido la imagen de Coldplay dentro y fuera de los escenarios. Además de ser un gran intérprete, Martin tiene un talento sobrado en la composición de las canciones de la banda. A pesar de eso, los cuatro integrantes de la banda comparten al 25% los derechos de autor, independientemente de quien sea la idea o la ejecución. Es una gran fórmula cuando el ego tiene el mismo nivel en todos los componentes. Lo que es muy curioso de la banda británica es un enorme sentido social. Nunca han permitido usar sus canciones en publicidad y han rechazado contratos multimillonarios. No quieren que el significado de sus canciones venda productos de compañías, pero además, Martin es uno de los principales colaboradores de Oxfam Make trade fair. Casado con la actriz Gwyneth Paltrow, con la que además de compartir dos hijos, comparte también su gusto por la comida vegetariana, Chris Martin es un buen padre de familia, quien adora pasar tiempo con sus hijos.

Publicado en el diario La Razón ( http://www.larazon.es/noticia/1671-coldplay-mas-potencia-menos-naturalidad )

Alfonso U. Hornedo

0 vistas
 
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram

©2020 A. J. Ussía